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lunes, 31 de enero de 2011

Rutina y distancia



Ella se levanta temprano… hace el desayuno, se da una ducha, se arregla, revisa el periódico, organiza su agenda, sabe que no tiene tiempo para nada mas…

Entra a su auto y se dirige a la oficina, el tráfico es infalible, las horas pasan como minutos, y a pesar de que salió mucho antes de lo esperado, es inevitable que llegue tarde, tan solo unos 7 o 8 minutos fuera de tiempo. Se sienta en su escritorio, comienza a hacer llamadas, las mismas de todos los días, las cuentas solo varían en la proporción de ceros… si estos yacen después de la coma sabe que será feliz, que tendrá dinero un día mas, y sin importar si esta sola o acompañada, sus recursos están solo a disposición de su vida .

Recurre a esto por unas horas hasta llegar el anochecer… regresa a su apartamento, lujoso, solitario y demasiado formal aun para una mujer, es como si nadie viviera allí, sabe a que hora debe dormirse y esto no representa ningún problema , esta tan aburrida….

Él despierta con la luz del sol y los gritos de sus hermanos antes de ir a la escuela, desearía poder acompañarlos pero debe llevar comida a la mesa, se apresura a ponerse la primera camiseta limpia que encuentre, podría bañarse pero el agua esta demasiado fría, con un chapuzón en el poso servirá para avisparse un poco, monta su camioneta cargada de fruta y se dispone a trabajar inspirado por las bendiciones de su abuela…

No tiene nada de valor, pero es tan feliz como nadie…

Arma su puesto de fruta al borde de la acera justo en frente del edificio donde ella trabaja, tiene ventas promedio a pesar de que es la mejor fruta que podrán encontrar de este lado de la ciudad, su día es variado según sus clientes, según las curvas de las mujeres que pasen por el puesto, es variado en perdidas, inversiones y ganancias.

Tiene en un solo día las conversaciones que ella tendría en un mes, no tiene dinero para un celular y no lo necesita, para eso están los gritos, para llamar fuerte a alguien que este muy lejos, y si esta demasiado lejos para escuchar entonces ¿realmente necesitas hablar con esa persona?

Se hace tarde en las calles y recoge su fruta para irse, ve a la chica del coche plateado salir de la oficina, se ve tan aburrida… están a unos pocos metros, pero parece que fueran años luz

Ella no lo sabe pero él es hombre de su vida, si tan solo llegara a notar que existe, pero bueno quizás otro día, hoy ella esta demasiado ocupada, aun para el destino.

5 comentarios:

  1. Oh, Madre mía
    Es tan triste, tan doloroso, y al tiempo esperanzado y visionario, me ha encantado esta pequeña historia de cotidianidad, creo que hay demasiada gente así, sin mirar a su alrededor solo por el hecho de estar sumido en una espiral de monotonía y aburrimiento. Bueno como bien dices, quizás otro día....

    Un saludo mi seguidor 197, será por lo que veo un placer ser tu seguidora 23 (que por cierto es un numero que despierta muchas cosas en mi, aunque quizás no todas buenas, pero eso es otra historia....)

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  2. ME CUESTA PERDONAR, PERO SI QUIERO MUCHO A LA PERSONA Y ESA PERSONA ME PIDE DISCULPAS Y NO ES TAN GRAVE LO QUE ME HIZO PUEDO LLEGAR A PERDONAR.
    NO ES FÁCIL.
    GRACIAS POR ESTAR
    UN BESO

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  3. Que buen trozo, me encanto, Felicitaciones

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  4. UYYY!! qué pena, que ella no puede ver... que él no se anime! Cuánto desencuentro en este mundo tan loco! Me quedo pensando...

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  5. El destino siempre está a la vuelta de la esquina.
    Me gusta tu blog, me parece muy interesante lo que escribes. Te sigo, para poder seguir leyendote.

    Te dejo mi blog, por si te apetece un ratito pasarte, gracias de todas maneras aunque no lo hagas :) http://imdreamingoutloud.blogspot.com/

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